sábado, 29 de julio de 2006

Adiós, cole.

El próximo lunes, es el último día en el que ha sido tu primer colegio. Tu "cole", como lo llamas.
Durante casi año y medio, has estado allí, y te lo has pasado bien, y has reído y llorado. Aún recuerdo tus primeros días, tan pequeña , con doce meses tan sólo. Te dejaba llorando y te recogía llorando durante el primer mes y medio. Luego, te acostumbraste a estar allí, y cuando iba por tí, ya no llorabas, todo lo contrario.
Pronto cumplirás tres años, y ya irás al cole nuevo, como decimos, al cole de los niños grandes.
Un etapa que se acaba, la del jardín de infancia, la etapa de los bebés, la edad de la ternura, como algunos psicólogos la llaman.
Aún puedo decir que tienes dos años y unos meses. Al final del verano, cumplirás los tres.
Y tú, sin embargo, te empeñas en continuar siendo un bebé, como si percibieses que ya te queda poco tiempo para serlo. Cuando me dices que quieres que te tome entre mis brazos, sentada en el sillón, me dices: "Mami, yo bebé". Y es que tienes la intención de que te arrulle en mi seno, y te de besos pequeños y livianos, como se hace con los bebés, que no los puedes estrujar por temor a hacerles daño.
Así quieres que haga contigo, y que te pase el dedo por la frente, por la nariz, por los labios, para decirte a continuación, bajito, que sí, que eres mi bebé, mi niña pequeña.
Y sí, Leonor, parece que con tan pocos años te has dado cuenta de este tiempo tan breve que se nos ha dado, y quieres, en tu inocencia, aferrarte a ese mundo y a ese tiempo, esa edad de la ternura que ya se te está empezando a escapar.
Por eso quiero darte los mejores recuerdos en estos años. Soy consciente de lo importante que es esto, porque redescubro mi propia infancia dándote a ti esta, porque el tener hijos y cuidarlos, también es una forma de volver a ser niño nuevamente.
Y juego contigo, y hago cosas, de la misma forma y manera que mi madre las hizo conmigo.
El lunes iremos al cole. Estarás con tus amiguitos, tus primeros amigos. A algunos ya no los verás, puede que con algún otro coincidas en el cole nuevo.
Cuando salgamos, dirás de nuevo "Adiós, cole, mañana otra vez". Pero esta vez, será un adiós definitivo al cole de los pequeños.
Y ya, tendré que empezar a decirte, poco a poco, que no, mi vida, que ya vas siendo una niña grande, una preciosa y guapa niña grande. Y aunque siempre serás para mí mi bebé, ya no podré decírtelo.

domingo, 25 de junio de 2006

Gusanitos de seda

Calor....mucho calor....
Verano encima, aplastante, después de casi un mes de junio atípico.
Nunca me gustaron estas fechas. De hecho, cuando el almanaque va caminando hacia abril, empiezo a ponerme nerviosa, a angustiarme.
La ciencia diría que es la astenia primaveral -que puede prolongarse hasta bien entrado el mes de junio-.
Ese especial estado en que mucha gente arrastra su persona por las calles de esta Andalucía seca y polvorienta, camino del trabajo, o de las facultades, o de donde sea.
Afortunadamente, hay eso que por aquí llamamos siesta, cuya duración es variable, y depende de la edad, el trabajo, el tiempo de que se disponga, y si se tiene o no pequeños que permitan disfrutarla.
Antes de que llegaras, yo podía pegarme casi tres horas deliciosas de siesta en cama, sin ropa. Cierto es que me levantaban de "aquella manera", pero, bueno, y ¿qué?
Por aquél entonces Clarita, la reina de los gatos, vivía conmigo.
Eran los tiempos de Ronda, y empezaba una monumental siesta a eso de las tres y media de la tarde, y la concluía hacia las seis y media o siete. Clarita, la gata, bostezaba conmigo, y se acostaba y se levantaba conmigo también.
Julia decía que era "un gusanito de seda", siempre enredada en las sábanas de la cama.
Ahora ya no lo hago. Sólo diez minutos, mientras te tengo en brazos para dormirte a ti, porque ahora eres tú mi gusanito, que anida entre almohadones un breve par de horas.

viernes, 23 de junio de 2006

San Juan

Noche de San Juan.
Mágica noche donde las haya. Ahora debe haber un montón de gente haciendo hogueras liberadoras, quemando en ellas el pasado, lo pasado, lo que ha de ser olvidado, lo irrecordable.
Tomaré agua y la dejaré a la luz de la luna, y, Leonor, dejaré que la luna se mire ahí, y después tu y yo también nos miraremos, y se nos quedará una leve luz lunar en nuestro rostro.
Vagaremos esta noche abriendo puertas mágicas a otros mundos, porque sólo unos pocos sabemos que hay un sólo instante para ir a esos territorios desconocidos, donde existe la magia, donde lo que no es acaba siendo, y donde lo que se nombra cobra realidad.
Te llevaré cogidita de la mano por esos mundos extraños donde aún no han muerto las hadas ni los magos, donde la luna mira a sus hijas y las acuna y las protege.
En la noche de San Juan, al lado del Mediterráneo.

martes, 20 de junio de 2006

Hormiguitas

Aún voy como una loca por ahí, terminando de preparar este interminable final de curso. Me gustaría poder sentarme más a menudo ahí, contigo, hablándote o jugando a tu lado, hasta caer rendida.
Aún no puede ser, aunque siempre hay un hueco para mimarte, para comerte a mordisquitos y hacerte cosquillas...que sé que te encanta y te gusta, "hormiguitas", como tú las llamas: "Mami, hormiguitas....en el brazo....en la espalda...."
Y sé que eres mosconcilla, y que te encanta que te haga esas "hormigas"...qué tiempo tan feliz estoy viviendo...y tú mi amor, igual.
Quedo citada contigo para escribirte en breve.
Buenas noches, amor.

viernes, 2 de junio de 2006

Una opinión médica



Ahí ando, a unas semanas de las vacaciones. Deseando, acabar ya de corregir exámenes, asistir a clases, estar con los alumnos, etcccc.................
Cuando veo a muchos de los chicos y chicas, adolescentes todos, me pregunto que será de ti cuando llegues a esa edad tan particular y única.
Mientras eso ocurre, te veo crecer, te veo aprender.
Ahora llevo unos días que estoy de médicos. Por ti, cariño mío. Dicen que puede ser que algo que se llama síndrome de Riley-Day, lo tengas. Sé que no lo tienes, pero si así fuera, ya estoy acumulando dosis infinitas de amor para ti.

domingo, 14 de mayo de 2006

Cerca de mí

Duermes tan cerca de mí en este momento que oigo tu respiración y tus movimientos. Oírlos me tranquiliza y me serena...También me da fuerzas.
Hoy no he visto noticias en la televisión, ni las he escuchado en la radio, nada. He ignorado al mundo -¿un acto de arrogancia?- y me he centrado en los quehaceres más cotidianos: ordenar la casa y estar contigo, jugar, verte, oírte, y reírme casi a carcajadas por las cosas que haces, que te observo que haces...
Qué simple es la felicidad...qué cotidiana, qué sencilla. Qué cerca está de nosotros cuando vamos tan lejos a buscarla.
Mi querida Leonor, qué de vueltas he dado, antes de darme cuenta que el sitio del que partía era en realidad el lugar al que aspiraba.

miércoles, 10 de mayo de 2006

Tu imagen

Esta es una de las fotografías que más me gusta de ella. En la fecha que indica aún no tenía los ocho meses.
Está tan seria como de costumbre, pero me impresiona su mirada.

martes, 9 de mayo de 2006

Inicio el blog para Leonor


Inicio este blog pensando en ella, en Leonor. Siempre ando pensando en cosas que me gustaría decirle o contarle, reflexiones o irreflexiones que andan por ahí, pero que considero que de alguna manera, puede ser importante para ella en algún momento.
Me gustaría que participárais en él, escribiéndole cosas o escribiéndomelas a mí.
Por supuesto que cualquiera que se deje caer por esta región de este planeta virtual, también puede hacerlo.