domingo, 4 de octubre de 2015

Has crecido

He vuelto a entrar en el blog, después de casi 3 años de no escribir. Han desaparecido muchas fotografías que puse, tengo que volver a retocarlo, para que mi querida Leonor, entiendas algunas cosas sue he escrito. Han ocurrido muchos acontecimientos en este tiempo, especialmente contigo. La última vez, tenías unos 9 años, creías aún en los Reyes Magos y en el Ratón Pérez, seguías mirando hacia tu mundo de fantasía, pidiendo unas alas al Hada de los Dientes, y me escribías con frecuencia tarjetas de afecto y de cariño. Toma mamá, una tarjeta de "San Valentín", y con ello tú me dabas ese dibujo en el que aparecíamos las dos, tu nombre y el mío, aunque no era San Valentín. Ahora, con tus 12 años cumplidos, te refugias en tu habitación, aunque aún llegas alguna que otra vez a pedirme mimos, como antes. Pero ya no hay tarjetas. Nos hemos cruzado por vez primera la frase típica de: "Mamá, es que tu no me entiendes", y me he encontrado, definitivamente, que a tu infancia, ya le has dicho adiós. Y que ese estado de gracia, tan maravilloso, qué hacía de ti una criatura encantadora, se está desvaneciendo poco a poco. Ahora, vas camino de entrar en el torbellino de la adolescencia, y quiero estar ahí, de la mejor manera posible, para ayudarte, y que lo cruces con pocas caídas, atravesarlo para que luego, al final, encuentre a una Leonor preciosa, maravillosa, una extraordinaria mujer. Pero no dejo de sentir esa pena interior que hace pensar y decir a todas las madres que ojalá fuesen pequeños los niños siempre. Tengo dolor por la pérdida de tu infancia, esa época, que, Giacomo Leopardi calificó con el momento legendario de nuestra vida. Siempre añoraré tu infancia, ese momento maravilloso de la existencia, de tu existencia. Besos, Leonor. Siempre.

sábado, 11 de agosto de 2012

Antes del principio


Ayer estuve viendo un programa en televisión, en el que intentaban desmontar la teoría física por excelencia de las últimas décadas: el Big Bang. Recuerdo cómo estudié esto en el colegio, y luego reflexioné horas y horas, divagando con los amigos, sobre el origen del mundo, de las cosas, de la vida y de todo. Ahora, los físicos creen que antes del principio, hubo algo. Ahí empieza el problema, porque propuestas hay para todos los gustos: multiuniversos del que el nuestro es una burbujita, entre un número inmenso (¿trescientos, cuatrocientos ceros?); un universo que colapsa y que produce un rebote, que inicia un proceso inflacionario, formándose nuestro universo; o un agujero negro que genera una energía inmensa a partir de la cual se genera un universo. Me maravilla que existan mentes que puedan encontrar pequeñas rendijas a partir de las cuales pueden dar o intentar dar respuestas a esas preguntas que tanta curiosidad, deseo o temor han provocado en el ser humano desde siempre. El otro día, mostraron la fotografía de una red neuronal con otra de una parte del universo: iguales. ¿Acaso hay una mente inmensa detrás de todo?
Cerebro y Universo. ¿Cuál es cuál? Ahora entiendo que parte existan individuos más religiosos entre los físicos que entre los biólogos. Estos últimos entiende que la materia de estudio de su disciplina -la vida- es consecuencia de un proceso evolutivo, sin embargo, los físicos, no dejan de contemplar un aspecto creador en este universo inmenso en el que nos encontramos. Seres ínfimos perdidos en la eternidad, pero pensadores de este mundo que nos da cobijo, capaces de preguntarnos por él, y buscadores de respuestas, siempre.

lunes, 30 de julio de 2012

Ayer y Hoy


Nuevamente, los días de calor suaves, lánguidos, del verano. Nuevamente, todo un tiempo dedicado a ti, estar contigo, mirarte, y darme cuenta de cómo has crecido, cómo te estás convirtiendo en otra persona, en una persona, en definitiva. Tus preferencias están definiéndose, tus gustos. Tu forma de ser, tu temperamento, todo ello, está apareciendo y no deja de sorprenderme y de sobrecogerme. Vas a cumplir nueve años, y aunque suene manido, ....parece que fue ayer. El tiempo ha dejado de reposar, y ahora va veloz, tan rápido que yo lo único que puedo ver es una leve estela entre mis dedos, inaprensible...

sábado, 16 de julio de 2011

Beslan

Hoy he visto un documental en la televisión sobre la masacre de Beslán.
Aún recuerdo esos días. Tu acababas de cumplir un año.
Unos terroristas islámicos tomaron un colegio de Osetia del Norte. Un lugar con ese nombre parece como que está en algún lugar perdido, ignorante de cualquier cosa que pase por este otro lado del planeta. ¿Qué podía ocurrir allí? Tuve que situar el lugar, una pieza minúscula de tantas que ocupaban el Cáucaso.
Recuerdo que tomaron el colegio, que me sorprendió la cantidad de alumnos que había como rehenes.
Y recuerdo también como mirábanos con incredulidad lo que estaba pasando, casi en directo.
Hoy he escuchado los testimonios de las madres, de niños, de adultos que vivieron esos días. Las madres narraban a los realizadores del programa como vivieron aquellas horas, solo al final dierons testimonio de lo qué fue de sus hijos. Sabía de antemano que algunas los habían perdido, aún que no lo dijeran de una forma explícita. Solo había que mirar sus ojos y su luto.
¿Quién puede mirar el mundo de otra forma después de haber pasado por ese infierno?
Hará dentro de poco siete años: 186 niños murieron y una cifra similar de adultos.
¿Para qué?
¿Por qué?
¿Qué puede legitimar esta masacre? ¿Qué oscuros motivos políticos, nacionalistas, o religiosos pueden esgrimirse para ello?
Cuando te dejo en el colegio pienso que es el lugar más seguro. Para tantos niños fue su tumba.
No entiendo nada.

domingo, 26 de junio de 2011

Recientemente


Leonor últimamente. Finales de junio de 2011

Cinema Paradiso

Hoy he visto por cuarta o quinta vez la película de Cinema Paradiso. Maravillosa.
Quizá una de las mejores películas que he visto en mi vida. Emocionándome hasta el final, removiendo sentimientos, emociones, de principio a fin.
La primera vez que la vi fue hacia 1994 o principios de 1995, cuando estaba en el instituto Ángel Ganivet. Aquél año coincidí por vez primera con Dafos, una persona totalmente enamorada del cine. Se le ocurrió la idea de montar un cineclub en el centro, y acertadamente, la primera película con la que se iba a inaugurar ese cineclub fue Cinema Paradiso, la maś arrebatadora película que se ha hecho sobre el cine.
Fue la primera vez. Es una vuelta al pasado, a la niñez y a la juventud. Es inevitable recordar los propios días de aquél año, y de aquél videoclub, la elaboración de la guía para ver la película, adecuar el salón de actos, preparar la pantalla, disfrutar... y luego, después de recogerlo todo, salir y hablar de cine, frente a una cerveza fría durante un largo rato. Hace ya mucho tiempo de esto. Volví a coincidir con Dafos al año siguiente en Ronda. Fue uno de los mejores que pasé en esa ciudad. Las copas en la Sota de Bastos, en La Verdad, los paseos por Ronda; José Luis, Dafos y yo hablando sobre lo divino y lo humano, copas en el Dulcinea, brindis por Marcello. Ahora que hace veinte años de casi todo..... Ver Cinema Paradiso es retornar al pasado (el retorno a Itaca de Ulises, como acertadamente señaló Dafos la primera vez que vi esa película), a ese pasado casi patria, hogar, que todos tenemos. Que yo tengo, que ya he perdido. Que en ti en recobrado, diferente.

martes, 4 de enero de 2011

Para Eloy

Hoy ha muerto una persona buena.
Estos versos los he leído casi al momento de recibir la noticia. Son palabras que tú me hubieras dicho, por eso aquí las pongo, para recordarte. En tu memoria.

"Estar vivo es poder,
La existencia en sí misma
sin ninguna otra función es,
suficiente omnipotencia."

Emily Dickinson

jueves, 16 de septiembre de 2010

Una nota rápida

Esta semana se inauguró oficialmente el curso para secundaria. Tú lo empezaste unos días antes.
Para mí siempre el inicio de curso es también el comienzo del otoño, que también es el comienzo del año para todos aquellos que nos movemos en el mundo de la docencia.
El año empieza en septiembre y acaba en junio. Julio y agosto son dos meses de parálisis estival,donde el calor aplastante evita cualquier movimiento, cualquier cambio. Insoportables, en definitiva. Y, aunque me quejo de la vuelta al trabajo, he de decir que es más soportable eso que esos días lentos e interminables del verano.
Nuevo año, nuevos cursos, nuevos compañeros...
Tu también tenías ganas de comenzar. Has iniciado el curso con mucho ímpetu, queriendo trabajar, sacar buenas notas....espero que mantengas este espíritu todo el año.
También has comenzado las clases de violoncello. Esta última aventura musical no sé por dónde va a salir, espero también que mantengas el deseo de aprender. Me hace mucha ilusión que estudies este instrumento.
Espero que todo nos vaya bien este año.
Salud, Leonor.

sábado, 14 de agosto de 2010

Peregrinos


En estos días de verano, mientras mucha gente parte a la playa o al campo, o sale de viaje hacia lugares de lo más exótico, algunos privilegiados desde mi punto de vista, mochila al hombro, salen caminando hacia Santiago de Compostela.
Hay muchos lugares mágicos en el mundo, cada cual ha de encontrar el suyo. Para mí, desde siempre, ha sido esa ciudad.
La primera vez que la visité fue hace más de treinta años. Andaba por los trece, y toda la familia fue para allá, en coche. Atravesando Jaén, Ciudad Real, Madrid, Castilla la Vieja...
Antes de llegar a destino yo miraba los nombres de los pueblos que iba encontrando, y me maravillaba leer esos nombres, muchos de los cuales recordaba haberlos vistos en algún romance que estudiamos durante ese mismo curso en la escuela.
Cuando parábamos en algunos de esos pueblos, o en ciudades como Zamora o León, veía inscripciones que recordaban alguna legendaria batalla, algún suceso memorable, o indicaban simplemente que en ese lugar vio la luz algún rey o noble cuya memoria debíamos honrar.
Luego, seguimos el camino hasta llegar a esa bendita ciudad, y entonces, ocurrió. La ciudad me envolvió, y su hechizo ha llegado hasta ahora.
Volví en muchas ocasiones a Santiago: un par de veces, por cuestión de oposiciones. Otra vez, acompañando a una amiga. En plan turismo, otras cuantas veces más.
Sin embargo, recuerdo también algunas ocasiones en las que fui sola: sin ver a nadie, sin estar con nadie. Simplemente porque necesitaba estar allí. Necesitaba liberarme allí.
Una situación inexplicable, porque....¿qué me impulsaba a atrevesar un país entero y refugiarme en esa ciudad?
Cuando pienso en ello, veo que todas las veces que he llegado a Santiago ha sido como turista, como viajera, como una escapada, o como una huida. Pero nunca he llegado a Santiago de la forma en la que esta me abrió siempre sus brazos, esto es, como peregrina.
Los último veinte años, he considerado esta posibilidad, pero la he ido aparcando, por mil motivos: tiempo, ganas, oportunidad.
Ahora, algo me impulsa a hacer ese camino que millones de personas han hecho durante mil años. Esa magia, ese espíritu de búsqueda, es lo que impregna esta ciudad, y quizá es lo que vi en ese primer momento, a mis trece años.
Este año, he querido ir, y nuevamente no he podido. Mi salud, cada vez más pésima, no me lo ha permitido.
Con mi sobrino imaginamos juntos durante el invierno la ruta que íbamos a hacer, un trayecto corto y pequeño, aunque para mí sería arduo.
Cada peregrino tiene su propio camino; cada camino es diferente. Es probable que el mío sea más corto, otros lo tendrán más largo, pero me da igual.
Algo se agita dentro de mí que solo puedo darle salida a través de ese recorrido espiritual, respirando el polvo de un camino milenario, de un camino que recorrieron reyes y príncipes,nobles y gentes de todas clases.
Cuando un peregrino recorría (recorre) el Camino, iba cargado de esperanza. Esa misma esperanza jalona cada kilómetro, cada centímetro de ruta.
Esperanza en rozar ese sentido oculto, esa verdad escondida, que al fin se nos revela.
Intento imaginar esa emoción indescriptible, cuando, después de días andar, el peregrino atisba la ciudad; cuando, después de todo ese camino,entre en la catedral, y roce las mismas piedras milenarias, acariciadas durante siglos por otros peregrinos que pusieron al pie de esta tumba su alma esperanzada.
El camino es un despertar del alma. Sea como sea, mi ruta está trazada.

viernes, 28 de mayo de 2010

Como el náufrago metódico que contase las olas

Otro poema maravilloso y devastador con el que he topado en estos últimos días, cuando alguien de la empresa de autobuses urbanos decide deleitar a los usuarios del transporte con pequeñas gotas de belleza en un lugar tan árido como un autobús.
Ya me he tropezado fvarias veces con el mismo poema, y en todas ellas he realizado el viaje a mi destino ensimismada y meditando cada una de las frases que he leído.
Son demoledoras. Sería terrible encontrarse con esas frases al final de la existencia, sería terrible siquiera rozarlas.
Aún así, no dejo de pensar que algún día, algún instante, también hice todo perfecto, sin equivocarme, salvo en aquello que amé.

 "Como el náufrago metódico que contase las olas
que faltan para morir,
y las contase, y las volviese a contar, para evitar
errores, hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño
y le besa y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de
caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería."

viernes, 5 de marzo de 2010

Ver un mundo


Ayer, leyendo una revista, encontré un artículo en el que se citaba al poeta William Blake. Recuerdo haber visto una pintura de él cuando estaba estudiando arte en COU, hace ya una eternidad, o dos. Era el cuadro de "Elohim creando a Adán".
Siempre me llamó la atención, aún lo recuerdo hoy día. Sin embargo, no es su pintura lo que hoy me lleva a escribirte esto, sino un poema, que encontré citado en esa revista. Te cito las dos primeras estrofas, que para mí son las más singulares.

To see the world in a grain of sand,
And Heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand
And eternity in an hour.

He who binds himself to a joy
Does the winged life destroy;
He who kisses joy as it flies
Lives in eternity's sun rise.

Especialmente mágicas me resultan los primeros versos:
"Ver un mundo en un grano de arena,
y el cielo en una flor silvestre,
Contener el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora."

Todo es hermoso y único, todo comparte la misma esencia. El grano de arena, contiene, efectivamente, un universo.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Papá Noel

Anoche no dejabas de decir: viene Papá Noel.
Que no, Leonor. Papá Noel visita a los niños de otros países: de América, de Inglaterra, de Francia. Aquí vienen los Reyes Magos.
Me mirabas como diciéndome: Me da igual. Esta noche me dejarán alguna sorpresa.
Yo no dejaba de insistirte: la carta se la has escrito a los Reyes Magos. Además, está lloviendo ¿Cómo va a venir Papá Noel en trineo? No puede, con los renos viajar así.
"Bueno, decías. Los Reyes me dejarán un regalo."
"Leonor, los Reyes no vienen hasta el día seis de enero."
"Y ¿Cuánto falta?"
"Menos de dos semanas".
Sin embargo, tu me decías: "Mamá, Papá Noel va a venir. Ya verás como deja regalos, ya verás como nos deja algo. A ti también, no te pongas seria".
Dos horas hablando, y tu fe era inquebrantable.
Te oía decir, va a venir, va a venir.Mami, no te preocupes, Papá Noel vendrá.
Tenías fe por las dos.
Y, efectivamente, esta mañana Papá Noel te dejó unas "chuches" y un mensaje.
Y, aunque como dijiste, eran chuches y dulces como las que tenía la abuela en casa, Papá Noel vino, finalmente, tal como habías pronosticado.
A veces la fe de alguien es tan fuerte, que nos fuerza a los demás a hacer lo posible y lo imposible para que no se rompa.
Feliz Navidad.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Rutinas

Cuánto tiempo hace que no escribo. Terminaste finalmente la etapa de infantil. Ahora, ya estás metida de lleno en la dinámica del sistema. Te veo contenta, en tu nuevo cole, y más aún porque estás aprendiendo a leer.
Ahora, de vez en cuando, miras algún texto, algunas palabras escritas e intentas leerlas tu sola. A veces me preguntas "mamá, esta letra cuál es".
Te digo que cuando sepas leer, buscaré un gatito para ti. En realidad, soy yo la que tiene ilusión por un gato, pero de alguna manera te estoy contagiando el deseo de tenerlo.
Has empezado también tus clases de música. El año que viene, elegirás instrumento.
Cuando te pregunto qué quieres tocar de mayor, me dices que el violoncello.
Me gusta que te guste este instrumento, aunque nunca hubiera imaginado que te llamase la atención.
Ahora, disfruto de los días que no tienen altibajos, rutinarios. Un día normal de trabajo, ir a recogerte al cole y preguntarte qué tal te ha ido, qué has hecho, con quién has jugado, ir a comer a casa de la abuela, ir a los columpios, volver a casa.
Nada más. Para mí nada menos.
La rutina es la base de mi felicidad. Esto lo descubrí hace años.
La rutina, la costumbre, lo simple.
Besos, Leonor.

sábado, 27 de junio de 2009

Madrid

Han pasado los años viajeros, y no sé si en algún momento de mi vida volverán de nuevo.
Durante un tiempo, escapaba literalmene en cuanto había una sucesión de días para conocer algún sitio nuevo, especial...una especie de huída extraña.
Aún así, tuve la suerte de encontrar ciudades fascinantes en momentos únicos.
A veces se produce algo maravilloso, y es cuando un visitante, un viajero, puede llegar a tocar el alma de una ciudad.Ambos están en ese momento en estado de Gracia.
Tuve esta sensación etre 1984 y 1986 con Madrid (Madriz, como se anunciaba en los carteles).
Descubrí la magia que se escondía en esa ciudad, pese al trajín, el tráfico, la inevitable suciedad de las grandes ciudades...
Lo primero que me fascinaba era la entrada a Madrid. Casi cien kilómetros antes, el paisaje que el tren dejaba ver era como una carta de presentación. Altos edificios, descampados, paisajes proletarios, plantaciones de chatarra, chabolas...pero me fascinaba esa visión.
En aquél momento empezaba también a recoger la maleta, asearme un poco, fumar los primeros cigarrillos de la mañana después de una noche insomne la mayor parte de las veces.
Luego,inesperadamente, y después de casi una hora contemplando este paisaje, la vía de tren iba mostrando una herida en la ciudad, una hendidura que me permitiría llegar hasta la estación, Atocha.Antes era una estación antigua, pero igualmente maravillosa.
Solía haber alguien allí, esperándome.
A veces no, pero podía manejarme bien, sabía a dónde tenía que llegar.
¿Qué recuerdos tengo yo de esta ciudad que tanto me marcó?
Ir de Usera a Plaza de Castilla, donde tenía mis citas, haciendo transbordo en un metro interminable; ir también a La Latina, a una pequeña buhardilla que se escondía cerca del teatro; paseos por el Retiro, cerca del lago, y también en una barca.
Ir a bares y discotecas, y pubs llenos de gente extraña y que a mí me parecían fascinantes.
La música de Gabinete Caligari y Luz Casal, de Radio Futura y Joaquín Sabina. Esa era la música que decoraba la ciudad que yo veía.
Paseos por el museo del Prado, por el Casón, parada siempre obligada.
Sentarme en la Plaza del Dos de Mayo, en un banco, y cerrar los ojos mientras fumaba.
Una tarde en el Parque del Oeste, inolvidable.
Colores del amanecer y del atardecer, que bañaban las avenidas de la ciudad.
Una ciudad vista con los ojos de los veinte años.
Ahora, cuando la recuerdo, también tengo veinte años. Y no sé lo que va a pasar después.

martes, 23 de junio de 2009

PROCLAMO (de Reina)

Parvati, la diosa
Este poema lo encontré en un blog. Se citaba a una tal Reina como autora. Leyéndolo con más atención intuí que esa Reina podría ser alguien a quien yo conocía con el mismo nombre, y muy querida por mí. Le escribí y me lo confirmó.
Muchas gracias Reina por permitirme reproducirlo aquí.
La primera vez que lo leí me impactó su fuerza, su belleza.
Sé que el poema está tejido con los hilos de tu existencia, pero también siento que has puesto voz al espíritu de muchas de nosotras.
Te abrazo desde aquí, Reina (en mi corazón serás siempre, Parvati)


PROCLAMO.

Proclamo que estoy viva
Que mi cuerpo vibra
Y mis células claman.

Proclamo que he hecho historia
A lo largo de mi vida,
Que he visto asomar
Los ojos de la Madre Divina
A través de los míos,
Las Manos de la Madre Divina
A través de las mías,
Los pies de la Madre Divina
En mi Caminar.

Proclamo que he vivido.
Que he sido niña, mujer, hija,
Esposa y amante, madre, viajera,
mujer chamán Y Maestra, Creadora, sacerdotisa, Sanadora,
Escuchadora, Susurradora, Acechadora,
Guerrera de la Luz y Mujer de las Tinieblas,
Espíritu del Bosque y Diosa del Agua, Mujer Salvaje.

Soy La que Sabe y Soy la Caminadora
En el Sendero de la Luz.
He ido por espacios desconocidos,
Me he adentrado por grutas, enfrentado demonios y espíritus Indomables,
me he rendido y he disfrutado del Éxtasis del
Ananda Divino, he sido Hiuhai, Parvati, Atma, Aya, Izana, Virtudes, Reina María, Ana María, la Khali, la Kwan Yin y la Pachamama.

Me Reconozco en el Alba, en el Espíritu del Agua, en el de la Tierra y el Manantial,
Me reconozco en el caos, en el espíritu del tigre y del jaguar.
En la sabana africana y en la mirada de los niños y niñas,
Me reconozco en el manantial.
Sacio la sed.
Descanso en la Luz y en la Eternidad.
Descanso allá donde se respira el Espíritu de lo Eterno.
Es Mi casa, es mi Hogar.

Reconozco que he vivido
Que he conocido la dicha y el dolor
La alegría y la confusión
La certeza y la perdición
La luz y la oscuridad.

Reconozco que he vivido,
Que he buscado
Que he encontrado
Que continúo en mi caminar.

Bendigo mi cuerpo
Y lo hago con amor
Bendigo cada una de las heridas
Que la batalla de la vida le ha infringido
Bendigo cada arruga y cada surco
Que reflejan mi presente y mi pasado
Bendigo cada gota y cada fibra de mi ser
Lo bendigo en mi.

Bendigo Mis ojos que reflejan los luceros del alba, mi boca, una gruta de luz, mi cuerpo,
Que danza con las estrellas, bendigo el Alma, que habita en mi.
Bendigo Mis nalgas, mis piernas, la pesadez,
Los mareos, el insomnio, los brazos que duelen y la rigidez
Lo arcaico, lo que no me permite crecer, lo que hago y lo que deshago,
Lo que me ancla al pasado, lo que amo y lo que no.
Todo, lo que yo soy, todo lo que mi cuerpo es,
Todo lo bendigo en mi
Todo es un canto de vida
Y es un canto de luz porque estoy viva
Y la vida se expresa en mi

jueves, 28 de mayo de 2009

Rayos Gamma

>Hay unas explosiones inmensas en el espacio que los científicos denominan explosiones de Rayos Gamma.
Dicen que son las mayores emisiones energéticas que se dan en el universo.
Hay también diversas teorías al respecto: unos dicen que son estrellas de neutrones que la deriva espacial hace colisionar; otros dicen que son hipernovas, estrellas masivas que estallan en un delirio de energía.
Otros hablan de agujeros negros, que hundidos en la oscuridad, chocan entre sí.
Nadie sabe, en realidad, que puede ser esa gigantesca energía que de cuando en cuando inunda el espacio.
Es la misma energía que nuestro Sol irradia en decenas de años, pero concentrada en segundos, o milisegundos.

Dicen también que si se produjeran lo suficientemente cerca, podrían acabar con gran parte de la vida en la Tierra.
Así explican algunos ciertas extinciones masivas que se produjeron en tiempos remotísimos, cuando la Tierra era joven y podía procrear nuevos hijos aun cuando perdiera esos.
No pensamos en ese inenarrable engranaje que nos encaja como una pieza más del Universo; ni pensamos que nuestra vida esté a expensas de que en algún remoto sitio, a no más de diez mil años luz, dos estrellas de neutrones decidan abrazarse y ese abrazo interestelar produzca casi una energía incontable, que llegaría hasta nosotros.
Rayos Gamma fruto del amor interestelar entre estrellas.
Todo se anuda en el Universo, todo se ata, todo se va abrazando.
Los científicos lo llaman fuerza de gravedad, que atrae a los diferentes cuerpos.
Pero tu y yo sabemos que el amor inunda incluso a las estrellas brillantes, a las galaxias gigantescas, a los agujeros negros insondables.
Todos ellos van atrayéndose o alejándose, en un baile espacial infinito y eterno.
Nuestra Vía Láctea corre en busca de Andrómeda, la una hacia la otra.
Dentro de eones de tiempo, ambas se abrazarán inmensamente, hasta convertirse en una.

martes, 26 de mayo de 2009

Magia

Mi querida Leonor: el otro día me dijiste que querías vivir en un cuento. Me sonreí porque yo ya había usado esa frase hace mucho tiempo, en otra época.
Ojalá pudiera ofrecerte eso. Ojalá todos pudiéramos elegir la mejor de las historias para vivirla. Pero no puedo.
De hecho, a veces me invade como una losa la responsabilidad de haberte traído a este mundo desquiciante y violento e injusto.
Aún respiras magia por todos lados. Casi con seis años, no has perdido un ápice de tu inocencia. Hace un par de días, te sorprendí intentando hacer desaparecer algo, diciendo tus palabras mágicas:
"Mamá, no ha desaparecido. Ohh...no soy mágica. Yo pensaba que era mágica".
"Claro que lo eres, Leonor. Seguro que esas no son las palabras que tienes que decir. Hay que decir otras. Hay que estudiar para aprenderlas".
Te quedaste más convencida.
Pero cuando te leo algún cuento, sigues pensando muchas veces que ojalá pudieras estar allí, y ser la princesa Fiona, o la princesa del caballero, o la mariposa rosa, o cualquier otro ser maravilloso.
Tal vez por eso te gusta tanto disfrazarte, vestirte y jugar a que eres esto o lo otro. E insistes en decirme: mamá, tu que quieres ser. Y sin querer, me vas involucrando en tus historias, en tus cuentos, y yo me voy enredando en ese mundo que has construido y en el que me permites entrar.

Con uno de tus disfraces favoritos

miércoles, 15 de abril de 2009

Desencuentros Afortunados

A veces, Leonor, los encuentros son desencuentros: extrañas ubicaciones donde confluyen energías sin nombre que nos llevan a mundos subterráneos, impensados o inexplicables.
Casi siempre había pensado que encontrarse era garantía de algo afortunado,era recobrar lo perdido, encontrar lo añorado; el desencuentro, en cambio, era una confluencia negativa, donde lo que se rehúye se vuelve a tocar.
Ahora no estoy tan segura.
La última semana ha tenido algo de todo esto. Ha habido encuentros extraños, tan particulares y etéreos, tan impredecibles, tan inabordables….
Lo que nunca pensé que pudiera volver a suceder, ha sucedido. Lo que esperaba que sucediera, en cambio, no se ha dado.Por eso son desencuentros, inexplicables fuerzas que hacen que se sucedan cosas inexplicables en el camino de cada cuál.
Tres personas han atravesado estos días mi vida y han trazado en ella un dibujo, o una línea, o han borrado algo: dos de ellas con su ausencia y una con su presencia.
Intuyo la fragilidad de todo ello, pero no importa. Sigue siendo mi propia vida algo sorprendente.
Oigo la música de Georges Winston mientras escribo. La melancólica pieza “Secret Garden”, me trae recuerdos inolvidables, de un pasado que a veces extraño.
También me evoca estos últimos días de este presente sobre el que voy caminando de puntillas y haciendo mil malabarismos.
Es lo que tiene la música, que puede mostrar el pasado y el presente sin necesidad de anudarlos.

jueves, 9 de abril de 2009

El reencuentro del amigo

Ayer, después de veinte años, tuve noticias de un amigo muy querido de la época de la universidad.
Haciendo una labor de detectives, usando internet claro, logré dar con una página donde aparecía una persona cuyos datos correspondían con él. Le envié un correo, y....magia! dos días después tenía noticias suyas.
Hace más de veinte años, nos reuníamos en la hora de las cervezas y los cafés, para estudiar o para salir...
Hablábamos de muchas cosas y me sorprendía cuando me decía que lo que más le gustaba eran leer novelas del oeste. A mí me parecía que bajo la capa de chico duro se ocultaba todo un romántico.Desde entonces, ha sido inevitable que evoque su imagen cuando veía alguna película del oeste.
Me dio una fotografía tipo carnet. En aquella época los amigos nos dábamos ese tipo de fotografías, siempre había alguna que nos sobraba después de hacernos diez o doce, para principio de curso y entregarlas a los profesores.Él me ha dicho que tiene la mitad de pelo que tenía entonces y 25 kilos de más. Yo le he dicho que tengo más pelo, pero también más kilos.
Se enredan los recuerdos de tanto vivido. A veces, Leonor, tengo que hacer un alto y poner un poco de orden en los años porque ya se me atropellan locamente.
Aquello fue la magia del 84 al 86. Me ha recordado que fui yo quién lo despidió en la estación de autobuses cuando se fue de Granada y empezó, lejos, otra etapa de su vida.
He estado años preguntándome qué fue de él. Y ahora, gracias a la unión de mil casualidades, nos reencontramos nuevamente.
Estoy casado y tengo una hija, me dice.
También yo tengo una hija, aunque más pequeña, le contesto.
Me inunda la nostalgia cuando nos cruzamos esas palabras. Son más de veinte años...las vidas de todos han ido por mil sitios distintos.
Le he hablado de la reunión de nuestra promoción, de los catorce magníficos.
No sé si vendrá, en manos de la Providencia dejo ese reencuentro.
Lo que si sé es que te escribiré alguna que otra vez, y que a través de esta magia virtual, nos tenderemos de nuevo las manos.
Un beso para ti, mi amigo.

sábado, 14 de febrero de 2009